Zumo de cereza

Receta del zumo de cereza

Al igual que las fresas, las cerezas son una fruta repleta de antioxidantes y debido a sus beneficios tanto el zumo de cerezas como el zumo de fresa son ideales para nuestra salud. La abundante concentración de antioxidantes ejercen un increíble efecto regenerador y protector del colágeno en nuestro cuerpo.

Zumo de cereza

Aunque cualquier momento es bueno para tomar un zumo natural, con el calor del verano es aún más apetecible. Para disfrutar de un refrescante zumo y beneficiarnos de todas las propiedades de las frutas es recomendable tomar un zumo hecho en casa, como este delicioso zumo de cereza.

Ingredientes del zumo de cereza

  • 25 g. de cerezas (deshuesadas)
  • Un vaso de agua fría

Cómo hacer el zumo de cereza

  • Lavar bien las cerezas y deshuesar.
  • Introducir en la licuadora añadiendo agua fría y licuar.
  • Nota: Es recomendable si se desea tomar el zumo de cereza frío, enfriar el agua antes de prepararlo. De ese modo evitamos reducir los valores nutricionales de esta fruta y sus propiedades.
Receta del zumo de cereza

Propiedades del zumo de cereza

Los beneficios para la salud de la cereza incluyen el impulso en el cuidado de los ojos, fortalecimiento en el sistema inmunológico, alivio de las infecciones, propiedades anti-envejecimiento y mejorar la digestión.

Al igual que todas las demás bayas, las cerezas contienen grandes cantidades de antioxidantes como la vitamina C y flavonoides. De forma eficaz, neutralizan los radicales libres y nos protegen de todas las enfermedades asociadas con el envejecimiento o la acción de los oxidantes, como el debilitamiento del corazón y el sistema nervioso, pérdida de la visión, la degeneración macular, la pérdida del cabello, arrugas de la piel, pérdida de la libido, así como el cáncer de colon y de próstata. El efecto de las cerezas también puede ayudar con el insomnio, trastornos nerviosos y muchos otros malestares mentales. Los antioxidantes, como los carotenoides y flavonoides (antocianinas), reparan el daño causado por los radicales libres y los neutralizan por lo que son incapaces de causar más estragos en los sistemas del cuerpo.

Los antioxidantes (vitamina C, carotenoides y flavonoides) no solo proporcionan protección contra los radicales libres sino que además aumentan al sistema inmune protegiéndolo de infecciones bacterianas, víricas y fúngicas, en particular las infecciones de colon, tracto urinario, intestinos y el sistema excretor, así como tos y resfriados. Las cerezas ofrecen también de forma eficaz protección contra la gripe y otras fiebres.

Los flavonoides, carotenoides y vitaminas como la vitamina A y C son compuestos anti-cancerígenos potencialmente eficaces. Estas propiedades se encargan de forma eficaz de detener el crecimiento de células cancerosas, previniendo la activación de nuevos crecimientos cancerosos, siendo los radicales libres los culpables principales.

Entre los poderosos beneficios de los antioxidantes que poseen las cerezas, destacan también los relacionados con el cuidado de los ojos, que los protegen de cualquier daño causado por los radicales libres y el envejecimiento del ojo que genera consecuentemente pérdida de la visión, la degeneración macular y la sequedad, así como el alivio de los ojos. Redude la inflamación y ayuda a mantener la presión ocular adecuada. También protegen los ojos de las infecciones comunes.

Los flavonoides y los carotenoides actúan eficazmente para mejorar la eficiencia del cerebro, mejorar la memoria y mantenerla activa, ya que ocurre debido la acción de los radicales libres como un proceso inevitable durante el envejecimiento del cuerpo. Las propiedades antioxidantes de las cerezas además colaboran a proteger el sistema nervioso de los trastornos relacionados con la edad. Por lo tanto, pueden ser útiles en el tratamiento de trastornos nerviosos como la enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, la depresión, la decepción, la ansiedad excesiva y el estrés crónico.

Por otra parte, el contenido de fibra en las cerezas ayuda a aliviar el estreñimiento, y el ácido ayuda en la digestión. De nuevo, los antioxidantes en las cerezas ayudan a mantener el sistema digestivo en orden. Los flavonoides estimulan los jugos digestivos y de la bilis, mientras que las vitaminas ayudan en la absorción adecuada de los nutrientes.

Los nutrientes en las cerezas como las vitaminas, antioxidantes (flavonoides y carotenoides) y minerales como el fósforo son excelentes protectores de problemas cardícos. Ayudan a proteger el corazón de casi todo el daño infligido por los oxidantes. Ayudan a mantener el ritmo cardíaco adecuado, evitar el taponamiento de los vasos sanguíneos y reducir el colesterol y la presión arterial, reduciendo así el riesgo de ataques al corazón. Estos nutrientes en las cerezas proporcionan también más fuerza a los músculos cardíacos.